Preguntas más frecuentes

Examinemos primero de la Biblia (Tanaj), a quien se le llama el Hijo de Dios.

 

Los Proverbios de Salomón hablan acerca del Hijo de Dios.

Proverbios 30:4

¿Quién subió al cielo, y descendió? ¿Quién encerró los vientos en sus puños? ¿Quién ató las aguas en un paño? ¿Quién afirmó todos los términos de la tierra? ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?

 

 

Está claro que la primera parte del versículo está hablando del Dios Creador. La última parte del versículo hace una pregunta bastante interesante, “¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?”

 

Un comentarista judío escribió que este versículo se refiere a Moisés. ¿Pudo Moisés haber encerrado el viento en sus puños, atar las aguas en un paño, y afirmar los términos de la tierra?

 

Concluimos de Proverbios 30 que:

  • Dios el Creador tiene un Hijo

 

Israel es llamado el primogénito hijo de Dios

“…Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito.” Éxodo 4:22

 

Los Hijos de Israel son llamados hijos de Dios

“…Sois hijos del Dios viviente.” Oseas 1:10

 

Salomón es llamado hijo de Dios

“Yo le seré a él padre, y él me será a mí hijo.” 2 Samuel 7:14

“…porque a éste he escogido por hijo, y yo le seré a él por padre.” 1 Crónicas 28:6

 

Sin embargo, el Mesías es llamado el Hijo unigénito de Dios.

 

En el Salmo 2, el Hijo de Dios es llamado el Mesías. Veremos en los siguientes versículos el carácter y la posición del Hijo de Dios.

 

Salmo 2

1. ¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas?

2. Se levantarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán unidos contra Jehová y contra su ungido (מְשִׁיחוֹ), diciendo,

3. Rompamos sus ligaduras, y echemos de nosotros sus cuerdas.

4. El que mora en los cielos se reirá; El Señor se burlará de ellos.

5. Luego hablará a ellos en su furor, y los turbará con su ira.

6. Pero ya he puesto mi rey sobre Sión, mi santo monte

7. Yo publicaré el decreto: Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú  (בְּנִי אַתָּה); Yo te engendré hoy.

8. Pídeme,  y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra.

9. Los quebrantarás con vara de hierro; Como vasija de alfarero los desmenuzarás.

10. Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes; Admitid amonestación, jueces de la tierra.

11. Servid a Jehová con temor, y alegraos con temblor.

12. Honrad al Hijo ((נַשְּׁקוּ-בַר, para que no se enoje, y perezcáis en el camino; pues se inflama de pronto su ira. Bienaventurados todos los que en él confían.

 

Este Salmo comienza con Dios y su Mesías, a quien los gobernantes mundiales buscan oponerse. Dios en los cielos se ríe de aquellos que intentan desafiar su autoridad. El Mesías se convierte en Rey y gobernará las naciones desde Jerusalén. Dios declara el decreto que el Mesías es Su Hijo. A las naciones de la tierra se les ordena someterse al gobierno de Dios y de su Mesías.  En este Salmo, los que ponen su confianza en el Hijo de Dios, el Mesías, serán bendecidos y los que se niegan perecerán.

 

Por siglos, los sabios judíos han acordado que este pasaje es mesiánico. Sin embargo, recientemente se ha dicho que este pasaje se refiere al Rey David tal vez para ocultar la clara identidad del Mesías. En la Biblia (Tanaj), el rey David nunca fue llamado Hijo de Dios. Este pasaje está exigiendo fe y sujeción al Hijo de Dios o enfrentar destrucción de Dios, lo cual no podía estar refiriéndose al Rey David, pues él nunca tuvo esa autoridad. Por otra parte, las naciones no fueron dadas como herencia al Rey David, como los son para el Mesías, el Hijo de Dios.

 

Podemos concluir del Salmo 2:

  • El Mesías es llamado Hijo engendrado de Dios
  • El será Rey en Jerusalén
  • Los paganos (Gentiles) serán su herencia
  • El tendrá autoridad absoluta
  • Los que confían en el Hijo de Dios serán bendecidos y los que le niegan perecerán 

 

El séptimo versículo de este Salmo dice:

 

7. Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi Hijo eres tú; Yo te engendré hoy.

 

Este versículo corresponde a la Profecía de Isaías la cual habla del Hijo que nacerá y será llamado “Dios Fuerte”.

 

Isaías 9:6-7

Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombre; y se llamará su nombre Admirable, Consejero (פֶּלֶא יוֹעֵץ), Dios Fuerte (אֵל גִּבּוֹר), Padre Eterno אֲבִי-עַד)), Príncipe de Paz(שַׂר-שָׁלוֹם).

Lo dilatado de su imperio y la paz de no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.

 

En el Hebreo, la palabra “El” en el libro de Isaías siempre se refiere a “Dios”. “El Gibor” (אֵל גִּבּוֹרes Dios Fuerte. Por ejemplo: “El remanente volverá,  el remanente de Jacob volverá al Dios Fuerte (אֵל גִּבּוֹר).Isaías 10:21

 

Esta profecía dice claramente que nacerá un niño y que será llamado “Dios Fuerte”.

 

Este pasaje es claramente Mesiánico, ya que habla de un reino eterno de paz. El Mesías será a la vez un hijo humano que va a nacer, aún llamado “Admirable”, “Consejero”, “Dios Fuerte”, “Padre Eterno” y “Príncipe de Paz”. Este Hijo se sentará en el trono de David y reinará sobre el mundo en paz eterna.

 

Algunos comentaristas se han opuesto a este pasaje mesiánico claro e intentan adjudicar estos títulos al Rey Ezequías, en lugar de atribuirlos justamente al Mesías. El Rey Ezequías se sujetó al Rey de Asiria y quitó del oro del templo para pagar. (Ver II Reyes 18) ¿Cómo podría haber sido el Rey Ezequías legítimamente titulado con estos títulos Divinos?

 

Podemos concluir de Isaías 9:

  • Nacerá un hijo varón
  • Este hijo humano será llamado: “Dios Fuerte” “Padre Eterno” “Príncipe de Paz”
  • Él se sentará en el trono de David
  • Él traerá un reino eterno de paz

 

Hemos establecido de Salmo 2,  Isaías 9, y Proverbios 30:

  • El Mesías es llamado Hijo engendrado de Dios
  • El será a la vez humano y divino: nacerá como hijo varón, y a la vez, El será Hijo Unigénito de Dios y eterno
  • Este hijo será llamado: “Dios Fuerte” “Padre Eterno” “Príncipe de Paz”
  • Él se sentará en el trono de David como Rey de Jerusalén
  • El traerá un reino eterno de paz
  • Los paganos (Gentiles) serán su herencia
  • El tendrá autoridad absoluta
  • Los que confíen en el Hijo de Dios serán bendecidos y los que se nieguen perecerán

 

Estos pasajes hablan del primero y segundo advenimiento del Mesías. El nacerá como varón; “Hijo dado”, en su primera venida. En su segunda venida, El establecerá su reino de paz eterna y tendrá autoridad absoluta.

 

Zacarías 12 habla del segundo advenimiento del Mesías cuando venga a gobernar y reinar.

 

“Y en aquel día yo procuraré destruir todas las naciones que vinieren contra Jerusalén. Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito”

 

Jesús de Nazaret fue traspasado en la cruz en Jerusalén arrededor del año 32 d.C. y pronto volverá para defender a Jerusalén. Si uno lee el Nuevo Testamento con un corazón abierto, queda claro que Jesús cumple estas profecías y muchas más.

 

Juan 3:16-21

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.